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DÉFICIT DE ATENCIÓN CON HIPERACTIVIDAD (TDA-H)

especialidades  

Empezaremos aquí también definiendo una vez más que es el TDA-H. Barckley en 1990, describe así el TDA-H:
"Es un trastorno del desarrollo caracterizado por niveles de falta de atención, sobreactividad, impulsividad inapropiados desde el punto de vista evolutivo. Estos síntomas se inician a menudo en la primera infancia, son de naturaleza relativamente crónica y no pueden atribuirse a alteraciones neurológicas, sensoriales, del lenguaje grave, a retraso mental a trastornos emocionales importantes. Estas dificultades se asocian normalmente a déficit en las conductas gobernadas por las reglas y a un determinado patrón de rendimiento"

Las características más destacables son:

Tienen una gran "dispersión mental", es decir, se distraen muy fácilmente.

Les cuesta entender las cosas de un modo claro y rápido. Es como si casi nunca entendiesen las órdenes al cien por cien.

Cualquier tarea que implique mucha atención o concentración les supone un esfuerzo titánico, y esta atención no siempre son capaces de mantener hasta el final.

Tienen dificultad para organizarse.

Son muy distraídos, se les olvida rápidamente de las cosas si no las han entendido claramente.

Muchas veces son más lentos a la hora de ejecutar tareas.

Suelen tener errores ortográficos.

Tienen dificultad para aprender y recordar lo aprendido debido a que procesan la información de manera más superficial.

Incapacidad para estarse quieto y concentrarse en algo. Les cuesta mucho mantener todo su cuerpo relajado. Siempre están moviendo los pies, o las manos, etc.

Normalmente son incapaces de acabar algo que suponga un esfuerzo a no ser que les motive especialmente.

Cuando hablan se expresan con excesiva locuacidad, no pueden esperar su turno e interrumpen con facilidad a los demás.

Son muy impacientes. Les cuesta estar sentados de forma relajada.

Su impulsividad les lleva a precipitarse en la mayoría de sus acciones y esto les suele traer problemas, ya sea a nivel académico o a nivel comportamental. Contestan rápidamente a las preguntas sin fijarse ni leer bien aquello que se les está preguntando, y ello les conlleva a equivocarse y cometer errores, y en cuanto a comportamiento, son niños que se suelen meter en líos constantemente debido precisamente a esa impulsividad.

Resaltar también que en el perfil hiperactivo-impulsivo, se muestran muy inquietos cuando deben permanecer sentados. Y en la adolescencia suelen tener mayores dificultades debido a sus carácter impulsivo, por ello la adolescencia suele ser problemática si no se trabajan los síntomas desde la infancia.

En el Gabinete Psicopedagógico EVI contamos con los mejores test para la detección del TDA-H. Obtenemos además, un perfil de puntos fuertes y débiles que puede utilizarse para guiar la planificación de los programas de apoyo al desarrollo del niño.

Una vez detectada la dificultad, diseñamos un plan personalizado con el fin de brindarle la mejor solución.

Para ello, se trabaja en terapias individuales empleando juegos educativos, material didáctico, fichas personalizadas de refuerzo, actividades interactivas. Contamos para ello con los mejores materiales diseñados por especialistas en los problemas de atención con y sin hiperactividad y con material generado por el propio gabinete según las necesidades particulares de cada uno.

El tratamiento Psicopedagógico que EVI propone, tiene como objetivos:

Favorecer la adaptación académica a través de un programa individual diseñado por el especialista en función de las características sintomatológicas y las circunstancias del caso: Mejora de la atención, impulsividad, hiperactividad, en el caso de que la hubiera,

Mejorar la capacidad cognitiva: entrenando y usando técnicas que favorezcan el desarrollo de las posibles áreas afectadas (memoria, percepción, flexibilidad cognitiva, ...).

Tratamiento de los aspectos conductuales: Para ello se hacen uso de técnicas que favorezcan la adaptación conductual del niño (Técnicas de modificación de conducta y/o técnicas cognitivo conductuales) Estas técnicas deberán de aplicarse en coordinación con el especialista y las personas que interactúan con el niño (padres, colegio, ...).

Asimismo, en caso de ser necesario, y según complejidad, se contempla el tratamiento farmacológico. Los fármacos más frecuentemente utilizados incluyen los Psicoestimulantes y la atomoxetina (Strattera). Este último no es un medicamento psicoestimulante ni derivado anfetamínico. Los Psicoestimulantes en general, aumentan los niveles de actividad cognitiva, y el estado de alerta y atención. Sin embargo, tienen algunos efectos secundarios que deberán ser controlados.

No obstante, no todos los casos deberán de tratarse con productos farmacológicos y en todo caso, será el neurólogo quien decida su utilización y la dosis adecuada.

Para más información sobre el TDA-H puede leer un artículo publicado en nuestro blog haciendo click aquí.